Hoy moví mis dedos cubiertos de telas de araña para sentarme a coser.
A coser cuerpos.
Partes de cadáveres hermosos para hacer un nuevo gran hombre.
A este nuevo Frankenstein debe darle un nombre digno que aún no he pensado...
Quiero hacerlo con lo peor de cada uno de mis almacenados,
para que, lejos del patetismo de la perfección
no haya mentiras acerca de lo que los ojos ciegos de mi interior se empeñan en distinguir.
Te voy a dar el peor mal genio, las manos menos cálidas.
Los brazos más débiles, el encanto de quien no tiene sombra.
Yo te conozco, yo te he confeccionado con mis manos...
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sábado, febrero 11, 2012
martes, septiembre 21, 2010
- Ahora vas a tener sobre qué componer...
Mi lengua se turba
ante su ego hambriento.
Muda hasta la mirada
hoy seré animal muerto.
detona la belleza escondida
desde mis dedos dulces
hasta su boca arrobada.
esteparia, salvaje, retórica.
Pero hambrienta como nunca
de su destreza plástica.
a los sonidos vedados
a la lujuriosa expresión
de mi costado siniestro;
dejas libre la bestia más obsena
depredador furioso ambidiestro.
ante su ego hambriento.
Muda hasta la mirada
hoy seré animal muerto.
Con un triple salto sexual
atraviesa los aros ardientes,
el sagrado profundo
de las pieles incólumes.
Compleja perversiónatraviesa los aros ardientes,
el sagrado profundo
de las pieles incólumes.
detona la belleza escondida
desde mis dedos dulces
hasta su boca arrobada.
Muerdo la manzana
descubro el zumo místico
que a sus labios asoma
¿Me hará distinta...?
No, la misma: Camaleónica,descubro el zumo místico
que a sus labios asoma
¿Me hará distinta...?
esteparia, salvaje, retórica.
Pero hambrienta como nunca
de su destreza plástica.
Descubierta, extasiada
como el asesino ensangrentado,
como el loco liberado,
drogadicto inoculado.
Fue tu lengua invitación expresacomo el asesino ensangrentado,
como el loco liberado,
drogadicto inoculado.
a los sonidos vedados
a la lujuriosa expresión
de mi costado siniestro;
dejas libre la bestia más obsena
depredador furioso ambidiestro.
viernes, julio 16, 2010
Me engatusas y desencantas a la velocidad del disparo... (Selección)
Te miro y eres polvo muerto que respira a la Vida.
Te siento sentir, naces al aire.
No me atrevo a seguirte, rápidamente me encuentras y ya eres un hombre sabio.
La carrera de los relojes me deja atrás y tu sigues transformándote ante mis ojos, cada vez es más dificil caminar tras de ti, a pesar de que me habías dado amplia ventaja.
Estoy compartiendo contigo esta experiencia, esta deliciosa terapia muisical que excita mis oídos y estremece hasta el ápice de mi Lengua (Insolente). Maravilloso.
No sería capaz de interrumpirte, caminas, vuelas hacia el mañana que a su vez viene hacia ti, corres a encontrarla. Rezaré para que la colisión no sea funesta. El mañana nunca mere, sólo los soñadores que son arrollados bajo su peso.
Dulces sueños, Principe.
Ahora eres padre de mis propios sueños, Señor de mis vastas blancas extensiones territoriales deshabitadas. Tu deber era colonizar la nueva tierra indòmita, como amado conquistador de esta América Furiosa, Ardiente, Soñada... pero por vez primera recorrida sin tortura.
Viajero infatigable, me impresiona cómo alimentas mis pensamientos e inspiras a mi lápiz que no deja de escupir negras palabras que tatuaría en mis yemas.
Pero:
Me engatusas y desengañas a la velocidad de un disparo. Sòlo bastan unas horas de descanzo que deje para terminar mi composición y resulta que el sentimiento ya no es el mismo, mis dedos posesos del demonio de la Ira comprende las ya nubladas tierras blancas, cubriéndolas de nieve.
Basta que de tu boca impúdica salgan las palabras indicadas, el hechizo que encantan mi ánimo (y mi deseo, por supuesto) y para asquearme de tu cuerpo recto, filial, odioso al fin y al cabo.
Mis ojos, mi alma seca han olvidado cómo producir el alimento de las pesadillas y se hace simple pasar desapercibida...
viernes, junio 04, 2010
La Quiltra está cansada.
¿Qué hago con el Animal hambriento que ronda las jaulas? Insolente como nunca, ruidoso como siempre, viola hasta los pensamientos más vulgares.
Dios libre a mi alma de la sed de mi cuerpo mal trecho, mal tratado, mal trazado, mal parido...
Paroxismo llena mi sangre, se difunde como un escalofrío. Censura el poder se de su aullido liberador de verdades del morbo, supuestos de carne y hueso, de lágrimas y otras sustancias corporales más o menos gratas a los sentidos.
Mi santo baila por dinero, se prostituye por Moneda, se regala a las otras perr No sé cuánto queda. No sé hasta dónde llegaremos con esto.
- Hasta el clímax.
Abandonar la lucha en medio del enfrentamiento…
- Demasiado fácil.
Cárgame hasta donde no lleguen los insultos…
- Yo te insultaré si es necesario. Te enseñaré que no hay procesos, no hay avances. Todo permanece, por las maravillas de la memoria las pesadillas atormentan hasta el último día. Escupe a tu santo tu ladrido, Perra. Muerde la mano que te acaricia, Quiltra.
Soy Loba mestiza, ente canino-roedor. Bestia emancipada de Dios… sola, apartada de la Creación.
Dios libre a mi alma de la sed de mi cuerpo mal trecho, mal tratado, mal trazado, mal parido...
Paroxismo llena mi sangre, se difunde como un escalofrío. Censura el poder se de su aullido liberador de verdades del morbo, supuestos de carne y hueso, de lágrimas y otras sustancias corporales más o menos gratas a los sentidos.
Mi santo baila por dinero, se prostituye por Moneda, se regala a las otras perr
- Hasta el clímax.
Abandonar la lucha en medio del enfrentamiento…
- Demasiado fácil.
Cárgame hasta donde no lleguen los insultos…
- Yo te insultaré si es necesario. Te enseñaré que no hay procesos, no hay avances. Todo permanece, por las maravillas de la memoria las pesadillas atormentan hasta el último día. Escupe a tu santo tu ladrido, Perra. Muerde la mano que te acaricia, Quiltra.
Soy Loba mestiza, ente canino-roedor. Bestia emancipada de Dios… sola, apartada de la Creación.
lunes, abril 19, 2010
Hace mucho que no escribía aquí.
Será que al fin ocurrió lo que pensaba: Este hijo de puta terminó por extinguir mis pasiones, los deseos profundos que afloran a la superficie de mi piel como en blanca tierra fecunda. Basta la señal de su índice alto para aniquilar cada oscura sensación gatilladora de mis palabras insolentes.
Ahora me libero de su presión por un par de días y tengo claro lo que quiero hacer: Dar rienda suelta a mis curiosidades, a cada perversa alucinación de su forma egoísta para reformular cada verso, cada palabra violadora del silencio, mis sangrientos pensamientos...
Mi esternón toca el suelo, mis manos apenas sostienen el peso de su mirada sobre mi cuerpo rendido boca abajo en el piso, entregado a sus juegos perversos. Nadie juega como tú, con nadie me agrada tanto perder, si me insolento quiero tu disciplina, tu violencia semiamarga, deliciosa. Cualquier movimiento grotesco toma esa luz hambrienta de la media mañana, de la madrugada asfixiante cerca de su cuerpo frío, tus huesos roídos por la crueldad de las delaciones de mi boca que destila el veneno del vicio, el sabor de tu boca misma, de tu sangre maldita y ebria huyendo desesperada bajo las capas de tu piel que se tornean como un todo sin límites a la media luz de mi semiconciencia.
Muero de deseos de castigarte por tu mala actitud, pero desisto, cedo siempre ante mi debilidad animal.
Será que al fin ocurrió lo que pensaba: Este hijo de puta terminó por extinguir mis pasiones, los deseos profundos que afloran a la superficie de mi piel como en blanca tierra fecunda. Basta la señal de su índice alto para aniquilar cada oscura sensación gatilladora de mis palabras insolentes.
Ahora me libero de su presión por un par de días y tengo claro lo que quiero hacer: Dar rienda suelta a mis curiosidades, a cada perversa alucinación de su forma egoísta para reformular cada verso, cada palabra violadora del silencio, mis sangrientos pensamientos...
Mi esternón toca el suelo, mis manos apenas sostienen el peso de su mirada sobre mi cuerpo rendido boca abajo en el piso, entregado a sus juegos perversos. Nadie juega como tú, con nadie me agrada tanto perder, si me insolento quiero tu disciplina, tu violencia semiamarga, deliciosa. Cualquier movimiento grotesco toma esa luz hambrienta de la media mañana, de la madrugada asfixiante cerca de su cuerpo frío, tus huesos roídos por la crueldad de las delaciones de mi boca que destila el veneno del vicio, el sabor de tu boca misma, de tu sangre maldita y ebria huyendo desesperada bajo las capas de tu piel que se tornean como un todo sin límites a la media luz de mi semiconciencia.
Muero de deseos de castigarte por tu mala actitud, pero desisto, cedo siempre ante mi debilidad animal.
viernes, noviembre 20, 2009
Mañana te busco con la manada...
Un nuevo dulce palpito delata las perversas intenciones de mi ser hambriento de tu suave y ligero ser. Moriré de hambre mañana, al amanecer. Porque se que preferirás entregarte a las manadas de perras de hocicos partidos que a la majestuosa Loba Esteparia bajo tu cama. Deliciosos sueños interrumpen la paz de mi devoción nocturna con esos fulgores de lunas pasadas. De felices lechos clandestinos a cientas de mentiras de casa... Mentí cuando ladré que no me regalaba tu austero y egoísta cuerpo, las visiones secretas de Venus. Compulsivamente digo falsedades, ya te has dado cuenta. Y miento si digo que me arrepiento.
No me dejes al amparo del bosque nocturno, no quiero volver a ser propiedad de la Muerte, no quiero volver a tener las mismas llagas ardientes de su deseo oculto y su celo inconsumable.
Ese Ángel de Muerte quiebra mis delaciones de la nueva aurora e ilumina descuidadamente las sombras tras mis montes rosados.
Devuélveme al amante perdido.
En el fondo de tu boca,
debajo de tu
Lengua Insolente.
lunes, noviembre 16, 2009
La terraza del Ángel.
Apoyada estaba sobre el delgado barandal de su balcón, perdidos los ojos en el manto nocturno. Su ojo naranjo estaba allí, en lo alto, y lo vio antes que yo acercarse y arribar a mi cintura sin mayores miramientos. Que falta de sutileza sus dedos tibios. Hundió su nariz fría en el cuello, lo recorrió como quien hiere con navaja el raso para desgarrarlo. Ridículamente buscas arrastrarme contigo a tu nido de pecadillos insensatos. Ya ves cómo te juega el destino. Ya ves en el espejo por las mañanas que no eres el mismo que se levantaba los sábados, los domingos, los miércoles y esporádicamente cada día de la semana a duras penas de un lecho ajeno cada vez. Sabes que me desagrada lo que haces con lo que te queda de cuerpo, que lo ofrezcas al mejor postor (a) y que odio por sobre todas las demás cosas y acciones; que no me seas sincero y no admitas que sólo te da pereza salir de tus círculos.
Más, me ves como a una más de las perras de tu jauría (y aunque en el fondo igual lo sea) no me agradan tus ojos nublados de luna amarilla ni las palabras que usas para arrancarme de mis cabales. El chasquido de su beso detona como la lluvia inoportuna sobre la terraza, presta a enfriar tus planes. El cabello húmedo, la piel ardiente revela tus facciones animales y tus movimientos de tigre mal alimentado.
Finalmente, después de la manifestación completa de incalculable tamaño de mi estupidez, mi brazo se estira en un movimiento circular que culmina en el índice izquierdo a penas ergido para juzgar, para dedicarte mi peor y más terrible mirada, pero con los ojos cerrados y la boca entreabierta.
Más, me ves como a una más de las perras de tu jauría (y aunque en el fondo igual lo sea) no me agradan tus ojos nublados de luna amarilla ni las palabras que usas para arrancarme de mis cabales. El chasquido de su beso detona como la lluvia inoportuna sobre la terraza, presta a enfriar tus planes. El cabello húmedo, la piel ardiente revela tus facciones animales y tus movimientos de tigre mal alimentado.
Finalmente, después de la manifestación completa de incalculable tamaño de mi estupidez, mi brazo se estira en un movimiento circular que culmina en el índice izquierdo a penas ergido para juzgar, para dedicarte mi peor y más terrible mirada, pero con los ojos cerrados y la boca entreabierta.
jueves, octubre 08, 2009
Never together night alive forever.

No habrá más mañanas despertando con ese aroma delicioso que exhala tu piel ni tecitos a la hora de almuerzo, fingiendo desayunos. Mi índice se extiende como último rastro de vida sobre mi cama mientras mamá duerme y mi alma se requebraja brutalmente; he sido engañada una vez más por mi misma. Soy una experta mintiendo y capaz hasta de actuar frente a mi misma.
Es mi gemela la que me hace dudar siempre y caer en sus trampas.
Pero no habrá más poesías para tí (digamos la verdad, versos libres, semirimantes, semirimbombantes) ni ratos perdidos pensando en lo que quisiste decir cuando yo creìa que me hablabas a mi (y en realidad coqueteabas con la de mas allá) mucho menos permitiré que sigas afectando mi reducido patrimonio.
Pensé que podía compartir contigo el tabú más dulce y entiendo que tú querías darselo a alguien más.
No seguiré dando lástima.
Que te vaya bien.
martes, septiembre 29, 2009
Circo de Medianoche.
- Que eres fome para dormir, Insolente.
Claro, si hay miles de formas de hacerlo divertido. Puedo arrojarme dando un triple salto mortal hacia atrás para caer en medio de tu lecho, o soñar mientras hago malabares con clavas ardientes y hago saltar a tu bestia interna a través de unos aros ardientes también.
- Mira la huevá pelotuda que dices... - Fue suficiente para decirte. Te abracé luego y no se lo que dijiste porque me dormí.
Claro, si hay miles de formas de hacerlo divertido. Puedo arrojarme dando un triple salto mortal hacia atrás para caer en medio de tu lecho, o soñar mientras hago malabares con clavas ardientes y hago saltar a tu bestia interna a través de unos aros ardientes también.
- Mira la huevá pelotuda que dices... - Fue suficiente para decirte. Te abracé luego y no se lo que dijiste porque me dormí.
miércoles, agosto 26, 2009
Sueños.
Hace mucho que no venía aquí...
He dormido entre tus sábanas cobijada por la vana tibieza de tu cuerpo egoísta y me ha gustado.
Te ví verme mientras dormía y fingí dormir mientras tu mirabas a pesar de que sabes que odio eso. Detesto que me descubras así tendida, como nunca débil y sumisa a tus ligeros pensamientos. Mas, me encanta verte dormir también y descubrir que después de todo y bajo todo eso que quieres demostrar eres un niño bueno... y silencioso. Me agrada creer que posees más juicio que yo y hasta te disfrazo de Emperador a ver cómo te queda el traje... Te queda grande, querido.
Se envuelve la madrugada en tu habitación de misticismo, de crueles recuerdos. Tú sabes, qué triste no compartir tu boca ya, rememorar la época en que jugabas conmigo al Amor y no tenías mayores escrúpulos en incluirme en tus juegos perversos. A veces siento esa hambre bestial y me aguanto. Por miedo - si, temo de vez en vez - a que no me quieras a tu lado, a que no vuelvas a darme estas libertades, como la de dormir a tu lado, en tu cama, prendida a tu sueño.
He dormido entre tus sábanas cobijada por la vana tibieza de tu cuerpo egoísta y me ha gustado.
Te ví verme mientras dormía y fingí dormir mientras tu mirabas a pesar de que sabes que odio eso. Detesto que me descubras así tendida, como nunca débil y sumisa a tus ligeros pensamientos. Mas, me encanta verte dormir también y descubrir que después de todo y bajo todo eso que quieres demostrar eres un niño bueno... y silencioso. Me agrada creer que posees más juicio que yo y hasta te disfrazo de Emperador a ver cómo te queda el traje... Te queda grande, querido.
Se envuelve la madrugada en tu habitación de misticismo, de crueles recuerdos. Tú sabes, qué triste no compartir tu boca ya, rememorar la época en que jugabas conmigo al Amor y no tenías mayores escrúpulos en incluirme en tus juegos perversos. A veces siento esa hambre bestial y me aguanto. Por miedo - si, temo de vez en vez - a que no me quieras a tu lado, a que no vuelvas a darme estas libertades, como la de dormir a tu lado, en tu cama, prendida a tu sueño.
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